6. Piedad
Abre, Señor, los oídos de tu piedad a los ruegos de los que la imploran; y para que les concedas lo que piden haz que pidan lo que te agrada.
Te rogamos, Señor que nos prevenga siempre y acompañe tu gracia, y nos haga asiduamente solícitos para las buenas obras, para que nuestros bienes los aumentes y, con la practica de la piedad aumentados, los conserves.
Oh Dios, autor de la paz, a quien conocer es vivir y a quien servir es reinar: protege de todas las asechanzas a los que confiamos en tu defensa. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.