EXAMEN DE LAS MORTIFICACIONES

Sirven maravillosamente para forjar el carácter.
Son una gimnasia, un entrenamiento, un deporte moral.
En el cuerpo: ¿Como aguanto el frío, el calor, el cansancio, las molestias pequeñas? ¿Domino mis sentidos: la vista, el oído (curiosidad)? ¿No podría practicar alguna penitencia conveniente.
En el entendimiento: ¿Soy terco o se doblegarme cuando debo?
En la imaginación: ¿La dejo fantasear o la domino con mana? ¿La excito con novelas y películas?
En la voluntad: ¿Se sufrir contrariedades y aguantar? ¿Se sonreír en la adversidad? ¿Me mantengo sereno en la desgracia?
En el corazón: ¿Freno mis vehemencias? Controlo mis afectos: simpatías, manías, repugnancias, odios? ¿Vigilo mis ímpetus internos desconfiando del corazón ciego?