CRISTIANOS SIEMPRE Y EN TODO
En los negocios y en política.
En la vida privada y en la vida publica.
En casa, en la iglesia y en la calle.
En las ideas teóricas y en las obras practicas.
En el trabajo, en el descanso y en las diversiones.
En el comer, en el dormir y en todas tus acciones.
Cristianos tus ideales y cristiana tu concepción de la vida y cristiano tu criterio sobre el trabajo, las riquezas, el dolor y todas las realidades humanas.
Cristianos todos los actos, que como células, componen tu vida.
Cristiana tu inteligencia y, sobre todo, cristiano tu corazón: Que el espíritu de Cristo empape tu vida toda, que seas hombre de Cristo, revestido de Jesucristo.
Cristiano siempre: en la juventud y en la edad madura.
En la vida de familia y en la vida de sociedad.
Cristiano en la vida y en la muerte.
¿No podría ser tu vida mas cristiana en todos sus actos, mas conforme a la voluntad de Dios?