5. Salmo 129. Desde el abismo clamo a Ti (28).
(De profundis clamari (29))
Antífonas:
1a. En Dios pongo mi esperanza y confía en su palabra.
[Adviento] Señor, ven a nuestras almas, que por Ti suspiran.
¡Ven Señor!
2a. Si tienes en cuenta las culpas ¿Quien podrá, Señor, sobrevivir?
3a. Mi alma espera al Señor como al alba el centinela.
4a. En dios esta la misericordia y plenitud de redención.
5a. Cuando oréis, dice el Señor: pedid con fu y seréis escuchados.
- Desde el abismo clamo a Ti, Señor; ¡Señor, oye mi voz! Estén tus oídos atentos a la voz de mi plegaria.
- Si las culpas retienes, Señor, ¿Quien subsistirá? Pero cerca de Ti esta el perdón, y así serás temido.
- Espero al Señor, mi alma espera, en su palabra confío, espera mi alma al Señor, mas que el centinela la aurora. Mas que el centinela la aurora, espere Israel al Señor.
- Pues hay en el Señor misericordia y abundancia de rescate, y El rescatara a Israel de todas sus culpas.
- Gloria a Dios, Padre omnipotente, y a su Hijo, el Señor, y al Espíritu que habita en nuestras almas, por los siglos de los siglos.
(28) Hebr. 130.
(29) Para cantar con la música de Gelineau, S.J.