LA REFLEXIÓN (8)
Reflexionar es meditar, que constituye el ejercicio central de los Ejercicios.
Método para meditar y examen de cada meditación
Como mejor se aprende a meditar es meditando.
A ello te ayudara también examinar como te ha ido en la meditación.
Sentado o paseándote, recuerda suavemente el camino recorrido, como quien contempla desde la cima de una montaña el sendero que le ha llevado hasta aquellas alturas.
Fíjate, por ejemplo, en los puntos siguientes:
¿Preparaste con cuidado la materia; concretándola suficientemente, previendo el fruto que habías de sacar?
¿Hiciste bien los preámbulos de la meditación, o los omitiste como cosa inútil?
¿Recordaste los puntos brevemente y entraste pronto en materia?
¿Fuiste activo y diligente en ejercitar el entendimiento: sin prisa, con sinceridad y empeño, sin contentarte con solo discurrir?
¿Estuviste alerta para despertar los afectos? Atento o distraído: ¿por que? Devoto o seco: ¿a causa de que? ¿Humilde en el fervor, animoso en la aridez?
¿Te dejaste llevar de la pereza? ¿Luchaste contra la desgana?
¿Que luces te ha dado Dios? ¿que emociones has sentido?, ¿que efecto han obrado en ti?
¿Cual ha sido tu fidelidad en secundar la acción de la gracia en tu alma?
¿Que fruto has sacado? (Mayor luz, mas esfuerzo, convencimiento mas pleno, voluntad mas decidida, deseos mas intensos de servir a Dios, de ser mejor, de ayudar a los demás, de corregir tus defectos, de reformar tu vida, de apartarte del pecado, evitar las ocasiones, formar tu carácter, vencer tu pasión dominante?
¿Has logrado el fruto que te habías propuesto sacar? ¿Das gracias a Dios? En caso negativo, ¿por que causa?
¿Que propósitos has hecho? Generales: de orientación de disposición de animo, de manera habitual de portarte en tal ocasión, con tal persona... Particulares: para el día de hoy sobre tal punto concreto, respecto a aquel peligro u ocasión, en cuanto a tu manera de proceder en tales circunstancias...
¿Cuando y como has de poner en practica estos propósitos?
¿Te dejaste llevar del ansia de pasar adelante, de ver toda la materia, de terminar pronto?
¿Hiciste aplicaciones practicas? A tu caso, a tu carácter, a tu pasión dominante, a tu ambiente interior habitual...
¿Hablaste con Dios en los coloquios? Con reverencia, Con humildad, perseverancia...
¿Que idea es la que te ha penetrado mas a fondo?
¿Que es la que quisieras conservar de esta meditación?
Escribe es tres o cuatro líneas el resultado de la meditación: califica tu mismo tu actuación.
He aquí la mas importante del examen:
Si te ha ido mal, pide perdón a Dios, busca valientemente la causa del mal resultado, localízala todo lo mas que puedas y aplica con decisión el remedio.
Si te ha ido bien, agradéceselo a Dios y pídele gracia para seguir mejorando en adelante.
Si eres fiel en hacer este examen después de cada meditación, aprenderás a meditar bien y llegaras a hacerlo con gusto y facilidad, ayudado de la gracia de Dios.
(8) Op. cit.
